martes, 3 de marzo de 2015

Coníferas

Deben haber pasado la friolera de 30 años desde que mi padre se presentó en casa con un abeto por Navidad. Aquello puso fin a la costumbre de adornar una rama de pino y de manera tan simple pasamos del delito ecológico (desconozco de dónde sacaba mi padre aquellas ramas de pino, pero el hecho de que siempre apareciesen de madrugada en el salón de casa no me da buena espina) a un modelo sostenible muy precoz para la época. El abeto se adornada (casi siempre de más), se cuidaba lo posible para que la tórrida calefacción no lo dejase sin una hoja antes del día de Reyes, y llegado el 7 de Enero se plantaba en el jardín familiar. Diría que cuando empezamos éramos una rareza. Fuera de viveros, y a veces dentro, era complicado encontrar un abeto. Con el tiempo los ha habido a granel hasta en los centros comerciales, con picos de especial virulencia en los que por Navidad parecía haber un abeto en cada esquina de la ciudad. Lo que había eran abetos repicados, claro, que viene a ser como comprarse una lechuga con acículas... el tiempo que van a tardar en ponerse mustios es parecido. Y así el año nuevo arrancaba con un palo seco en cada esquina de la ciudad. Y en nuestro salón, porque ni los mejores cuidados consiguen que un abeto que no tenga una buena raíz sobreviva en un salón de casa. Ni posiblemente en el mejor de los jardines. La moda pasó, ahora se imponen los abetos de plástico, aunque algunos abetos repicados quedan, y también de los otros, de los enraizados que dan mucho mejor resultado, dónde va a parar. 
Desde aquel primer abeto hasta ahora ha habido otros muchos. Primero en el jardín de mis padres y luego en el mío. Y algunos, como aquel de hace treinta años, son ahora árboles de una vez de los que uno difícilmente podría decir que en algún momento hayan pasado unas navidades en un piso soportando quince kilos de guirnaldas y bolas de colores. Puede que sea por esa costumbre familiar por la que el abeto y las coníferas por extensión estén entre mis árboles favoritos. Desde el momento en el que nos compramos una parcela, tuve claro que quería dedicar un trocito a las coníferas. Trocito que al final ha sido una cuarta parte de la parcela. Gracias a internet he conseguido especies con las que cuando era un chaval no me atrevía a soñar. Y todavía no he abordado el cultivo desde semillas, entre otras cosas porque me estoy quedando sin sitio y hay que empezar a pensar en parar. Poquito a poco, mis bosquete (el -ete lo impone el tamaño del bosque y de los árboles) ha ido contando con más y más especies, y al hacer recientemente un recuento me he quedado algo asustado de mi monomanía. Ya tengo más especies de las que aparecen en algunas guías de árboles de andar por casa. A día de hoy: 

Abies alba, Abies balsamea, Abies cephalonica, Abies concolor, Abies fraseri, Abies homolepis, Abies lasiocarpa, Abies magnifica, Abies nordmanniana, Abies numidica, Abies pinsapo, Abies procera, Abies veitchii, Abies x masjoanis, Cedrus atlantica, Cedrus atlantica Glauca, Cedrus deodara, Cedrus libani, Cunninghamia lanceolata, Cupressus sempervirens, Juniperus communis, Juniperus thurifera, Larix decidua, Larix kaemferi, Picea abies, Picea omorika, Picea orientalis, Picea pungens, Picea wilsonii, Pinus cembra, Pinus flexilis, Pinus heldreichii, Pinus koraiensis, Pinus nigra, Pinus pinaster, Pinus pinea, Pinus strobus, Pinus sylvestris, Pinus uncinata, Pseudotsuga menziesii, Sciadopitys verticillata, Sequoia sempervirens, Sequoiadendrom giganteum, Taxodium distichum, Taxus baccata, Tsuga canadensis

Qué quieren que les diga, algún graciosillo malicioso podría decirme que podríamos llamarlo el bosque del hombro, porque la mayoría de estos árboles es a lo que aspiran, a llegarme a la altura del hombro... pero el tiempo cuenta a mi favor, y como alguno se me pase de gracioso empiezo a hablar de mi Pinetum. 


3 Pícea abies (lo que en España llamamos Abeto de Navidad), un Abies nordmanniana y un Abies pinsapo.
 Estos cinco árboles se corresponden con nuestras primeras cinco Navidades en nuestro terruño.  
De izquierda a derecha Abies nordmanniana y dos Picea abies. 
Contrastes que hacen que todas las horas de pico y pala merezcan la pena. 
De izquiera a derecha: 2 Picea abies, Abies nordmanniana, Abies pinsapo sobre fondo de encinas. 
Picea pungens. Por detrás asoma un Abies balsamea y al fondo Pinus nigra y Pinus sylvestris
Las acículas azuladas de la Picea pungens. 
Abies x majoanis, un híbrido de las dos especies nativas en España.
Surgió en la masía de Masjoan por la fecundación de piñas de un Abies pinsapo con el polen de Abies alba. 
De izquierda a derecha: Picea pungens, Abies concolor, Pinus flexilis, Picea wilsonii
Detalle de Abies concolor. Este árbol me lo encontré perdido en un vivero en Valladolid. 
Pinus strobus
Pinus sylvestris y Pinus nigra. Miles de hectáreas de estos árboles de repoblación nos rodean. 

Pinus nigra
Pinus sylvestris
Sequoia sempervirems, creciendo (poco) al límite de su tolerancia por frío y falta de humedad
Cedrus atlantica. Uno de los primeros árboles que planté y uno de los primeros que un corzo destrozó.
 Pero se recupera, poco a poco se recupera.
Nieve sobre Larix decidua. Un árbol que es un estallido de color en primavera y otoño.
¿Por qué no tengo fotos suyas de esas fechas? No lo sé, es un misterio.
Nieve sobre Cunninghamia lanceolata, árbol al que no le vaticino un prometedor futuro con nosotros.
No parece llevarse bien ni con nuestros fríos, ni con nuestros calores, ni con nuestro suelo. 
Sciadopitys verticillata, que por ahí llaman Pino sombrilla del Japón.
El único árbol hasta la fecha que en mi terreno ha sufrido problemas de clorosis férrica. 
Detalle de Pícea abies
Detalle de Cedrus atlantica
Detalle de Sequoiadendrom gigateum, uno de mis fracasos. No hay forma de que crezcan.  
Pseudotsuga menziesii, el famoso Abeto Douglas. 
Detalle de Abies concolor.
Pinus flexilis Vanderwolf Pyramidalis. Un árbol precioso que se está desarrollando muy bien
Tsuga canadensis, un árbol que está creciendo sorprendentemente bien en nuestro clima.
Pinus cembra
Juniperus communis. Este no tengo que sembrarle, nacen solos por la zona.
Pinus pinaster.
Un árbol colonizador en tantos y tantos arenales de nuestra Castilla que en mi parcela sufre con la arcilla. 
Abies cephalonica, una especie muy parecida a nuestro Pinsapo y procedente de Grecia

lunes, 2 de febrero de 2015

Arboretum Trojanow

El pasado otoño visitamos a unos amigos en Varsovia. Fue un estupendo viaje de cuatro días en el que estuve a punto de tener una metedura de pata de las que hacen época. A la hora de planificar el viaje, justo cuando nuestros amigos nos preguntaban qué nos apetecería conocer, me encontré en facebook con las fotos de un jardín que me resultó tan espectacular que a punto estuve de incluirlo en mi lista de los deseos. Se trataba del Arboretum Trojanow, situado en Opatówek, muy cerca de Kalisz, en la zona central de Polonia. Según Google Maps llegar hasta allí desde Varsovia es un trayecto de dos horas y media en coche. Con esa información, teniendo en cuenta que no disponíamos de mucho tiempo, que lo que nos apetecía era estar con nuestros amigos y que digamos que el resto del grupo no comparte una afición por los jardines que justifique cinco horas de coche con niños, fue fácil concluir que esta no era la ocasión. Gracias a dios me pudo la sensatez. A través de Marzena Bakowska, su propietaria, ahora he conocido que este jardín es privado y salvo en ocasiones muy contadas no está abierto al público. Sinceramente, si hubiésemos alquilado un coche y hubiese arrastrado a dos familias enteras a través de Polonia para ver un buen muro y una puerta cerrada, no creo que hubiese habido demasiada benevolencia hacia mi persona. Aunque tengo la firme convicción de que mi error hubiese sido comprensible. Toda la información que había encontrado estaba en Polaco, un idioma que parece igual de indescifrable para los latinos que para el traductor de Google. Pero sobre todo, ¿cómo va uno a imaginarse que semejante jardín sea un jardín privado? ¿cómo pensar que este jardín no deja de ser un hobby como lo es el mío? Veamos algunas cifras que sustentan lo que digo: el jardín tiene 17 años de antigüedad (lo que a mí me parece un suspiro vistos los resultados) y un tamaño de 8 hectáreas (lo que a mí me parece descomunal para un jardín privado). De acuerdo a su propietaria, el jardín cuenta con más de 3.000 variedades de vivaces, y más de 400 variedades de hierbas ornamentales. Solamente del género Miscanthus ya cuenta con cerca de 200 variedades. Y la colección de árboles y arbustos no hay más que mirar las fotografías publicadas en su web para ver que es de una enorme riqueza. Cuando las ves imaginas que un jardín así debe ser propiedad del estado o de alguna universidad. Ya no hay lores ingleses que se dediquen a la jardinería. La gente con nombre y apellidos no se dedica hoy en día a hacer un jardín de 8 hectáreas. O sí, y si no ahí está Marzena Bakowska, una abogada de profesión y jardinera de corazón para demostrarlo. 
A veces tengo la sensación de que los diseñadores de jardines tienen dificultades para entrelazar en sus trabajos toda la riqueza vegetal que tienen a su alcance. Durante mucho tiempo pareció que los árboles y los arbustos tenían la exclusividad en los jardines. Y si se permitía la entrada de alguna herbácea esta sería sin duda una anual o césped. Movimientos como el Arts and Crafts y su arriate herbáceo en Inglaterra, y más recientemente la Nueva Ola de Perennes impulsada desde Holanda y Alemania han potenciado el uso de vivaces y gramíneas. Y cuando parecía que árboles, arbustos, vivaces, hierbas y anuales se disponían a convivir en los jardines, tengo el temor de que se estén invirtiendo las tornas y nos estemos olvidando de árboles y arbustos en los jardines de estilo naturalista. En ocasiones siento que el movimiento naturalista sólo estuviese interesado en la evocación de un tipo particular de ecosistema: la pradera o el prado. Hay diseñadores de jardines que demuestran que otras evocaciones son posibles con la combinación de árboles y arbustos junto a vivaces y hierbas, y el Arboretum Trojanow es muestra de ello. Precisamente lo que más me gusta de este jardín es la forma en que árboles, arbustos, vivaces y hierbas se combinan con gran elegancia. La integración entre hierbas y coníferas me resulta especialmente evocadora y es uno de mis puntos de referencia para la futura evolución de mi jardín. El estilo final del arboretum, creo que es de gran naturalismo sin llegar a emplear las herramientas de combinación y entremezclado de especies que promueven los movimientos modernos. En Trojanow se emplean grandes bloques alargados de una única especie de gramínea. Estas enormes extensiones de un un único tipo de hierba potencian las cualidades estructurales y de textura de cada especie, en un estilo que me recuerda a los jardines de James van Sweden y Wolfgang Oehme. Pero aquí el contraste en las yuxtaposiciones de los bloques de especies diferentes y los puntos de foco y contraste aportados por árboles y arbustos, especialmente los esbeltos abetos sobresaliendo sobre un mar de hierba, generan un jardín de enorme personalidad. 
Arboretum Trojanow es un jardín con mucha suerte. Como todo gran jardín tiene la suerte de tener un gran jardinero, alguien que en un momento de su vida decidió dedicar una parte importante de su tiempo, su conocimiento y su pasión, de su vida en definitiva, a moldear y embellecer un pedazo de terreno. Pero en este caso, este jardín tiene además la suerte de haber sido retratado recientemente por dos de las más inspiradoras fotógrafas que conozco. Yo he elegido la obra de Magda Wasiczek (a la que agradezco enormemente su amabilidad por permitirme emplear sus fantásticas fotos en este blog) pero en la web también se pueden encontrar estupendas fotografías de Joahna Stoga y de la propia Marzena Bakowska. Yo me he atrevido a pedirle a Madga emplear sus fotografías porque tengo la convicción de que todos los que nos lanzamos a la creación de un jardín en mayor o menor medida lo hacemos persiguiendo el logro de un ideal estético, de refugio o de naturaleza, nuestra subconsciente idea de paraíso. Yo no sé definir cuál es mi idea de jardín soñado, pero creo que las fotos de Magda son capaces de agitar el rinconcito en el que esta idea se esconde.

After the photos you can see the english version.






















Fuente: Magda Wasiczek, Arboretum Trojanow

We visited friends in Warsaw last fall. It was a great trip during which I was about to make an embarrassing mistake. When we were planning the trip, just when our friends asked us what would we like to visit, I found pictures of a garden so spectacular that I almost included it in my list of desires. It was the Arboretum Trojanow, located in Opatówek, near Kalisz, in central Poland. According to Google Maps it takes two hours to get there by car from Warsaw. With that information, taking into account that we did not have much time, that we wanted to be with our friends and that the rest of the group doesn't share my passion for gardens that justifies a five hour drive with children, it was easy to conclude that this was not the occasion. It was a good decision. Through Marzena Bąkowska, the owner, I have now found out that this garden is private and is not open to the public except on very rare occasions. Honestly, if we had rented a car and crossed Poland to see a good wall and a closed door, I don't think my family and friends would have been too kind to me. Despite the fact that I have the firm conviction that my mistake would have been understandable. All the information I had found was in Polish, a language that seems equally indecipherable to Latin people as for Google translator. But above all, how was I able to imagine that such a garden is a private garden? Here are some figures that support what I say: the garden is 17 years old (which seems to me a short period of time) and a size of 8 hectares (which seems to me huge for a private garden). According to its owner, the garden has more than 3,000 varieties of perennials, and more than 400 varieties of ornamental grasses. The garden has nearly 200 varieties of the genus Miscanthus. And you only have to look at the pictures published on its website to see the wealth of the collection of trees and shrubs. When you see the photos it's easy to imagine that such a garden should be owned by the State or a university. There are no English lords making gardens now. People with names and surnames don't pass their time making an eight-hectarea garden. Or maybe I'm wrong. We have Marzena Bąkowska, a lawyer by profession and amateur gardener, to prove that challenging gardening is still possible.
Sometimes it looks like garden designers can't use all the plant wealth they have at their fingertips. For a long time it seemed that exclusively trees and shrubs were used in gardens. And if a herbaceous plant was allowed, it would definitely be annual or moweb grass. Movements like the Arts and Crafts and herbaceous borders in England, and more recently the New Perennials Wave from Holland and Germany, have boosted the use of perennials and grasses. And when it looked as trees, shrubs, perennials, grasses and annuals were going to live together in the gardens, I have begun to fear that we are reversing the situation and we are forgetting trees and shrubs in the gardens of naturalistic style. Sometimes I feel the naturalist movement is only interested in the evocation of a particular type of ecosystem: the prairie or meadow. There are landscapers showing that other evocations are possible with the combination of trees and shrubs along with perennials and herbs, and Trojanow Arboretum reflects this. Precisely what I like most about this garden is the way in which trees, shrubs, perennials and herbs are combined with elegance. The integration between grasses and conifers is particularly evocative for me and is one of my references for future developments in my garden. The final style of the Arboretum Trojanow is of great naturalism without actually using the principles of combination and intermingling of species that promote modern movements. In Trojanow large stripes of a single species of grass are used. These huge blocks of a unique type of grass enhance the structural and textural qualities of each species in a style that reminds me of the gardens of James van Sweden and Wolfgang Oehme. But here the contrast between the juxtapositions of blocks of different species and the points of focus and contrast provided by trees and shrubs, especially those of the fir trees towering over a sea of grass, create a garden of huge personality. 
Arboretum Trojanow is a lucky garden. Similarly to other gardens is fortunate to have a great gardener. In this case a woman who at one point in her life decided to devote a significant portion of her time, knowledge and passion, in other words a piece of her life, to shaping and beautifying a piece of land.  But in this case, this garden is also lucky to have been recently portrayed by two of the most inspiring photographers I know. I have chosen the work of Magda Wasiczek (who I'm extremely grateful to for allowing me to use her fantastic photos on this blog) but on the web you can also find great pictures by Joahna Stoga and Marzena Bąkowska. I dared ask Magda if I could use her photographs because I have the conviction that all the people working in the creation of a garden in varying degrees are pursuing the achievement of an aesthetic, shelter or nature ideal, our subconscious idea of paradise. I don't know how to define what my dream garden is, but I'm sure that Magda's photos are able to shake the corner where this idea is hidden.

miércoles, 7 de enero de 2015

Libros de Jardinería y Paisajismo

Hoy mismo Isabel Alguacil ha publicado en su blog una entrada sobre libros de paisajismo que considera especialmente interesantes. Es esta entrada: Libros de Paisajismo Imprescindibles #1. Me ha parecido muy interesante, aunque seguro que algo tiene que ver que me encantan las listas y los libros hasta lo enfermizo. Así que ya una lista de libros ni te cuento. Leer la lista de Isabel y ponerse a pensar cuáles incluiría yo ha sido todo uno. Seguro que si me pongo saco diez, he pensado. Bueno, cuando llevaba veinte me he forzado a un poquito de autocontrol y he puesto fin a la secuencia. Las listas, mi perdición, ya les digo. Puede que esta entrada sea una buena cosa para empezar el año. A fin de cuentas este blog se alimenta a partes iguales de una larga lista de blogs, que pueden ver a la derecha de estas líneas, de mis esfuerzos como aprendiz de jardinero y fotógrafo, de cuyos resultados no se librará nadie que por alguna razón pase por aquí, y también de un buen número de libros que me aportan muchísimo y no son recompensados como se merecen. Cada uno de estos libros se merecería su entrada, pero de momento las fuerzas me dan para una lista. Los que a mi me encantan.

Second Nature: A Gardener's Education de Michael Pollan 

En este libro apenas se habla sobre estilos de jardinería, ni es una guía de diseño, ni se detalla cómo plantar y cuidar nuestro jardín, ni contiene listado alguno de plantas. Por no tener no tiene ni una foto. Pero en mi opinión es el mejor libro de jardinería que he leído. Si eres aficionado a la jardinería y te interesa pensar en la relación del ser humano con la naturaleza a través del jardín este es el libro. Michael Pollan, como en sus libros sobre alimentación, mezcla historia, investigación, filosofía y experiencia personal y nos lo entrega en una redacción amena y divertida. Y no digo más porque de éste libro sí que escribiré una entrada. 


Mirrors of Paradise. The Gardens of Fernando Caruncho de Guy Cooper y Gordon Taylor

Creo que ya lo he contado, pero si empecé a leer sobre jardinería y paisajismo fue porque un día me encontré una foto de Mas de las Voltes. Si te gusta la obra de Fernando Caruncho este libro te permite conocer su obra más representativa, al menos hasta el año de su publicación, porque ya tiene unos cuantos años. Algunos echamos en falta una segunda parte con su obra más reciente. La edición de libro es tan elegante como sus jardines. Eso sí, en inglés. ¿No les da que pensar que el único libro sobre el más famoso diseñador español sólo se encuentre editado en inglés? En fin.  


Landscapes in Landscapes de Piet Oudolf y Noel Kingsbury

Tengo una anécdota que creo define este libro. Un día nos visitaba un grupo de amigos y amigos de amigos. Uno de ellos, diseñador gráfico, se encontró con Mirrors of Paradise, y me comentaba lo maravillosos que le parecían esos jardines. Más que nada por la curiosidad de ver la reacción en la cara de alguien no especialmente aficionado a los jardines, le acerqué Landscapes in Landscapes y le comenté algo así como, "mira, por si quieres ver otra corriente". Su respuesta, sin llegar a abrir el libro fue: "Guau, esto es un aviso de lo que viene dentro, ¿no?". Así es, este libro es un largo Guau y de nuevo el diseño del libro me parece a la altura de los jardines. Un listado de jardines de Oudolf con textos muy descriptivos y fotos maravillosas.  


Planting. A New Perspective de Noel Kingsbury y Piet Oudolf

¿Te ha gustado el anterior libro y quieres saber algo más sobre la filosofía, la historia, la corrientes, los métodos de diseño y ejecución y las plantas adecuadas para este tipo de jardines? Bueno, pues este es tu libro.  


The Know Maintenance Perennial Garden de Roy Diblik

Mira Miguel, te he hecho caso, me encantan los jardines de Oudolf, me he he leido Planting, a New Perspective, pero esto es muy complejo para mí. ¿No hay algo así más para empezar poco a poco? Claro que sí. Cómprate este libro de Roy Diblik. Aquí la entrada que escribí sobre él: The Know Maintenance Perennial Garden 


Beth Chatto's Gravel Garden de Beth Chatto

Beth Chatto revolucionó el mundo de la jardinería con una idea tan sencilla como usar las plantas que sean capaces de adaptarse con éxito a tu jardín. Con eso y con el diseño de jardines fabulosos en su vivero en Inglaterra, claro. Para conocer la historia de su jardín más famoso, qué mejor que su libro, una especie de diario estacional donde se acumulan las anécdotas y los consejos hasta dejarte algo emborrachado. Un libro para releer unas cuantas veces.  


El Jardín sin Riego de Olivier Filippi

Los que queremos tener un jardín en España más abajo de la Cordillera Cantábrica tenemos nuestro demonio particular: un verano tórrido hasta el aburrimiento. Si hay un factor limitante en nuestros jardines ese es la falta de agua. Este autor francés nos convence en su libro de que hay plantas adaptadas a las más severas sequías, nos explica cómo son capaces de adaptarse, nos da un listado de las mismas y sobre todo nos explica de una manera que a mí me ha resultado realista en base a mi experiencia cómo podemos conseguir un jardín sin riego. Aunque que nadie se lleve a engaño, el autor es el primero en defender como estrictamente necesario el riego en los primeros años. Aunque hay formas y formas de regar. Y de plantar. Están en el libro. 


Guía de Plantación de Diarmuid Gavin y Terence Conran

Para serles sinceros, ya no recuerdo qué se cuentan en este libro Diarmuid Gavin y Terence Conran. Pero es una gozada de libro. En pocos libros se pueden encontrar tantas buenas fotografías de jardines de estilos y autores completamente diferentes. Si me lo encuentro por casa no puedo dejar de hojearlo un ratito. 


Rambunctious Garden. Saving Nature in a Post Wild World de Emma Marris

Hombre, yo no diría que éste sea un libro de jardinería, más bien es un libro de ecología. Pero cómo una vez leí en una entrevista a Fernando Caruncho, el mayor reto del ser humano es convertirnos en jardineros de nuestro propio planeta. Este libro te hace replantearte muchas de las ideas que durante muchos años hemos creído como ciertas y en su conjunto entrega un mensaje que no puede ser más positivo: si somos capaces de mirar de otra manera la naturaleza y darnos cuenta de que nos rodea por todas partes, cada uno puede llegar a ser más importante para su conservación que cualquier Greenpeace. Si te preocupa la ecología lee este libro si quieren encontrar motivación para atacar tu jardín, tu terraza o el pedazo de terreno que tengas a mano. Aquí escribí algo más sobre él: Rambunctious Garden



Plant-Driven Design: Creating Gardens that Honor Plants, Space and Spirit de Scott Odgen y Lauren Springer Odgen

¿Estás cansado de tanto jardín conceptual, tanto hormigón, tanto mulching y tanta escultura de gusto dudoso en los jardines de tu ciudad? Anímate leyendo este libro y hazles caso al menos en tu jardín. Estos autores nos recuerdan una y otra vez que un jardín en esencia es un sitio donde las protagonistas deberían ser las plantas. A lo que hemos llegado, cuando un libro así tiene todo el sentido del mundo. 



Paisajistas Que Han Creado Escuela de Andrew Wilson

La historia de la jardinería desde finales del XIX hasta nuestros días a través de una presentación de sus diseñadores más importantes. Quizás habría que decir una presentación de la mayoría de sus diseñadores más importantes, porque hay ausencias reseñables, claro, pero yo no he encontrado una referencia mejor para entender de una manera rápida y concisa algo sobre la evolución de la jardinería en el último siglo.

Historia de los Estilos en Jardinería de Francisco Páez de la Cadena

Hay unos cuantos libros sobre la historia de la jardinería desde los inicios del ser humano... y muchos en su ambición son auténticos mamotretos complicados de leer. Este libro no es nada de eso. Me parece que aporta una excelente y asequible explicación sobre los principales estilos paisajistas a lo largo de la historia. 



Jardines Secretos de España de Eduardo Mencos

Para los que nos dejamos vencer por el pesimismo y a ratos creemos que la jardinería en España no existe más allá de los jardines públicos... y que los jardines públicos casi nunca merecen la pena más allá de los jardines históricos. Bueno, bueno, que la cosa no es para tanto. No estamos solos, y este libro viene a demostrar que hay excepcionales jardines privados en España.



The Education of a Gardener de Russell Page

Denme unos días por favor, que todavía no me lo he terminado y mi inglés da para lo que da. Pero lo leído hasta ahora me muestra un libro de alguien que tenía ideas muy esenciales y profundas sobre la jardinería. Hubo un tiempo en el que la gente escribía y leía libros de jardinería sin fotos, qué cosas. 



The Garden Book de la editorial Phaidon

¿Les he dicho que me encantan las listas? Pues esta es una de 500 jardines, ahí es nada. El orden de la lista, alfabéticamente por autor, es un pelín caótico, y se queda corto en fotos y textos, pero por contra tiene un formato de bolsillo y un precio muy asequible. Es una excelente referencia para disponer de un listado desde el que conocer la existencia de una enorme cantidad de jardines de todas las épocas y localizaciones. Ya salió por aquí: Garden Book

The Gardener's Garden de Madixon Cox, Toby Musgrave, Bill Noble y Lindsey Taylor

Es mi última adquisición y por lo visto en estos dos días, la misma editorial retoma la idea del anterior resolviendo los problemas señalados. Aquí reducen el listado a 250 jardines pero los presentan con claro orden geográfico y acompañados de una generosa colección de fotografías y textos descriptivos. Tiene que ser dificilísimo hacer una lista de este volumen, pero por lo visto me parece que es una selección muy ajustada y representativa de la jardinería mundial. Es un libro de gran formato para disfrutar apoyado en una buena mesa con un café o gin tonic o lo que le apetezca. 



Jardines, los Verdaderos y los Otros de Umberto Pasti y Pierre Le-Tan

Este libro recién publicado en España es excelente. Aunque más que un libro de jardinería es un libro de viajes, los del autor por los jardines y los desmanes de este mundo consumista y desnaturalizado que nos ha tocado vivir. Umberto Pasti nos describe con bastante sorna algunos ejemplos de jardines actuales, a los que pone un título para que nos entendamos rápidamente: el jardín de diseño, el jardín coleccionista, el jardín de la señora, la rotonda, etc, etc. Además de que el libro es divertido, está bien como toque de atención, una especie de codazo en las costillas porque todos (bueno, o muchos) nos dejamos arrastrar en mayor o menor medida por los defectos y frivolidades que el autor enumera. Al fin, parece que el libro es profundamente pesimista y deja poco margen a la esperanza, sobre todo porque uno tiene la duda de que los que más deberían leerse este libro vayan a hacerlo y sean capaces de entender algo en caso de que lo hagan. Pero en el libro también se cuela el mensaje optimista que hay detrás de la jardinería de verdad, esa búsqueda de la belleza en su lado más generoso y desinteresado que contienen los jardincillos que se pueden encontrar en el rincón más insospechado y que Pasty describe tan admirablemente en su capítulo El Jardín de Gasolinera. La edición del libro es excelente y son muy destacables los dibujos de Pierre Le-Tan que acompañan los textos. 


Bajo el Sol de Toscana de Frances Mayes

¿Bajo el sol de Toscana? Pero que estábamos hablando de jardines... Bueno, poco a poco. En primer lugar, los que hayan visto la película y no se hayan leído el libro que se olviden de la película. No tiene nada que ver. De hecho, en la edición de bolsillo que yo tengo en la portada aparece una foto de Diane Lane, lo que me parece un auténtico atentado literario. A ver, que no digo yo que la película esté mal (a mí no me gusta, pero no digo que esté mal, para gustos están los colores) pero es que de verdad que no tiene absolutamente nada que ver con el libro. En el libro, Frances Mayes, una estadounidense felizmente emparejada nos cuenta sus aventuras para comprar reconstruir una antigua casa en la Toscana. La casa y los huertos y plantaciones que la rodean. Y ya está. Eso sí, lo hace con un estilo literario seductor como pocos. Yo no creo haber encontrado un libro que me haya animado tanto a pelearme con mi terruño como este libro de Frances Mayes que es un canto a las delicias de una casa en el campo. Y si esto no es jardinería que baje dios y lo vea.



Árboles de España y Europa de David More y John White

No se engañen por el título, no son árboles de España. Es una enciclopedia de árboles de climas templados de lo más ambiciosa. No es un libro de grandes textos, claves de identificación o detalles, pero ¿se imaginan tener una especie de catálogo de todos los arboretos, jardines botánicos y viveros de Europa? Pues este libro se aproxima a algo así. Y los dibujos de David More son estupendos. Un libro para revisar sin descanso si te gustan los árboles. 


Los árboles y arbustos de la Península Ibérica e Islas Baleares de Ginés López

Este sí que son árboles y arbustos de España. Los nativos y los principales cultivados. Con muy buenas claves de identificación y textos descriptivos muy interesantes. Yo llegué a la jardinería a través de la plantación de árboles. Y me enganché a la plantación de árboles leyendo la Guía Incafo de los Árboles de España, libro que evolucionó hacia este del que hablamos, y que corrí a comprar en cuanto tuve un terreno en el que seguir plantado árboles. Y ahí seguimos. 


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