La semana pasada me deslomé preparando y plantando mi segundo jardín de vivaces. Hacía exactamente un año que preparé y planté mi primer jardín de vivaces. La fecha, algo tardía para mi gusto y el de las plantas viene marcada principalmente por el calendario escolar de la comunidad de Madrid. La última semana de Junio ya no hay colegio y alguien tiene que tomarse vacaciones para cuidar a las niñas. Y yo que soy un padre esforzado y moderno no tengo inconveniente es sacrificarme por mi familia y tener una semana de vacaciones alrededor del solsticio de verano. Como mis hijas y yo nos conocemos bien y quizás no estemos del todo de acuerdo en lo de padre esforzado, para estas ocasiones hemos llegado a un acuerdo de convivencia que nos funciona bastante bien. Las mañanas, desde que amanece hasta que hay que preparar la comida, son todas mías, o lo que es lo mismo, de mi jardín. Las tardes son de las niñas para hacer lo que les apetezca. Les parecerá extraño como a mí, pero en sus tardes a mis hijas nunca les apetece esparcir carretillas de tierra, instalar sistemas de riego, roturar con una motoazada o plantar hierbas. No sé qué les pasa a estas nuevas generaciones pero siempre se decantan por hacer alguna excursión por la montaña, pasear en bicicleta o visitar a algún amigo. Sea. Un trato es un trato y las tardes son suyas. Así que me quedan las mañanas. El tamaño de mi primer jardín era perfecto para ejecutarlo en las mañanas de una semana de vacaciones. El tamaño de mi segundo jardín era desmesurado para ejecutarlo en las mañanas de una semana de vacaciones. En fin, lección aprendida con el precio de tener dolor hasta en las uñas.
Durante este primer año, a base de aciertos y de muchos errores he podido comprobar lo ciertas que son muchas de las cosas que dicen los libros sobre este estilo de jardinería. La importancia del ritmo logrado a través de la repetición, el peso de las hierbas ornamentales para lograr un aspecto naturalista o los muchos juegos que pueden existir entre unidad y variedad o entre equilibrio y contraste. Y hablando de juegos, si tuviera que elegir una máxima fundamental esa sería: conoce las plantas y juega con ellas. El número de tus errores será inversamente proporcional a tu conocimiento de las plantas. Es imprescindible conocer en profundidad su aspecto marcado por cosas como estructura, tamaño, textura, colores o fechas de floración. Y no menos importante es ser capaz predecir su ecología que vendrá determinada por sus apetencia de suelo, humedad, exposición al sol y resistencia al frío y al calor. Si conoces todo esto y además tienes una base sobre preparación de terreno, riego, poda, plagas y lo que son o dejan de ser malas hierbas, entonces estás de suerte y puedes empezar a jugar con esperanzas de tener un jardín. Y en ese juego las reglas son tan innumerables como las infinitas combinaciones de plantas, así que pronto empezarás a volverte un poco loco con una lista interminable de especies que te gustaría tener y con su plantación en bloques, en matriz, mixtas o vaya usted a saber. Pero en cualquier caso, si eres capaz de tomarte los fracasos con deportividad, el asunto será divertido. En mi caso ha pasado un año y es un buen momento para ver algo del paso del tiempo por el jardín. Mientras el nuevo jardín empieza a calentar, aquí van unas fotos de las mejores jugadas de nuestro primer año de vivaces (en orden cronológico desde Agosto del 2014 hasta la semana pasada)

































Han participado en el juego con mayor o menor éxito:
- Allium hollandicum 'Purple Sensation'
- Allium neapolitanum
- Allium sphaerocephalon
- Chrysanthemum x superbum 'Alaska'
- Deschampsia flexuosa
- Echinacea purpurea
- Echinops banaticus 'Blue Glow'
- Eragrostis spectabilis
- Euphorbia amigdaloides var. robbiae
- Cynara cardunculus
- Cynara scolymus
- Foeniculum vulgare
- Hemerocallis citrina
- Kalimeris incisa
- Liriope muscari 'Big Blue'
- Lythrum salicaria
- Miscanthus sinensis 'New Hybrids'
- Muhlenbergia capillaris
- Rudbeckia subtomentosa
- Salvia farinacea
- Salvia nemorosa 'Blue Hill'
- Salvia nemorosa 'Ostfriesland'
- Stipa gigantea
- Stipa tenuissima 'Pony Tails'
- Verbascum thapsus
- Verbena bonariensis